Producto absolutamente brutal. Me despierta a la primera cada día, sin discusión. Vale cada euro.
Esto no es solo un despertador.
Has pulsado el botón de posponer cien veces. Te has dicho "cinco minutos más" y te has levantado 45 minutos tarde, con esa niebla espesa detrás de los ojos y ya con la mañana perdida. Esa versión de tu día se acaba aquí.
El Early Drill no te da esa opción. La luz roja pulsa. El instructor grita. Y la única forma de silenciarlo es levantarte y accionar el interruptor. Cuando lo haces, ya estás de pie. Ya estas vertical. Ya has ganado el primer round.
Posponer deja de ser una opción.