Los niños no querían pasar por mi casa
Lo puse en la ventana del frente el sábado en la noche y tres grupos separados se pararon en la banqueta a filmarlo. Un papá tocó la puerta para preguntar qué había usado. Valió la pena solo por eso.
Marcos T.
Pones el SombraBox dentro de la casa, apuntado hacia la ventana del frente, y le das play a una escena fantasma. Desde la banqueta se lee como una figura parada dentro de tu sala. La gente se detiene. Los niños sacan el celular. El papá de alguien va a tocar tu puerta para preguntarte qué usaste.
Y cuando termine Halloween, todavía tienes en las manos un proyector completo. Misma cajita, apuntada a una pared, es una pantalla de 130 pulgadas para películas, juegos y lo que se te ocurra. No lo guardas en noviembre. Lo mudas al cuarto.
Halloween es la excusa. Pero lo vas a usar todos los meses.

Pesa menos de medio kilo. Lo cargas de la sala al cuarto sin pensar. En Halloween lo pones en la ventana. En noviembre vive junto a la tele del cuarto.

Netflix, YouTube y Prime Video ya vienen listos. WiFi y Bluetooth para conectar. HDMI y USB para la consola, la laptop o la memoria con tus escenas fantasma.

Corrección automática de imagen. Lo apuntas hacia la ventana o la pared y la imagen se endereza sola. Sin manuales de veinte páginas, sin llamar a nadie que sepa de electrónica.
Se paga solo la primera noche que la calle se para a mirar tu casa. Después, es un proyector que ya tienes.
Sábado por la noche, sábana blanca, 130 pulgadas contra la pared del patio. Los niños se acomodan en el pasto con palomitas.
Conectas el HDMI y de repente tu juego es del tamaño de tu pared. La sala se convierte en cine de videojuegos.
Cuando invitas amigos, no pelean por ver la tele chiquita. La proyección grande cambia todo el ambiente de la casa.
El uso original. Silueta caminando, mano contra el vidrio, figura sentada en la sala. Los niños del barrio se detienen a mirar.
Lo puse en la ventana del frente el sábado en la noche y tres grupos separados se pararon en la banqueta a filmarlo. Un papá tocó la puerta para preguntar qué había usado. Valió la pena solo por eso.
Marcos T.Honestamente esperaba algo simple por el precio. Es chico pero está bien hecho, la imagen es mucho más grande de lo que imaginé, y la instalación me tomó como un minuto. La semana siguiente lo usé para una noche de peli.
Dana R.Uno para la ventana del frente, otro para la pared de la cochera. Mi vecino pidió uno al día siguiente de verlos prendidos. Ya son parte de la casa, no solo de Halloween.
Kevin B.Menos de medio kilo, con soporte giratorio incluido. Lo llevas de la sala al cuarto sin pensarlo dos veces, y sigue proyectando 130 pulgadas donde lo apuntes.
Netflix, YouTube y Prime Video ya vienen instalados. Prendes, conectas al WiFi y estás dentro. Sin pasos técnicos, sin dispositivos extra colgando por atrás.
30,000 horas de vida útil del LED. Si lo usas dos horas cada noche, dura décadas. No es un aparato de una temporada, es un aparato para años.




De noche, con las luces del cuarto apagadas o bajitas, se ve nítido. Los efectos fantasma se hicieron para funcionar exactamente en ese escenario. De día, mejor cerrar las cortinas o usarlo para la pared blanca del cuarto.
Depende del tamaño que quieras. Cerca da imagen más pequeña, lejos da imagen más grande, hasta 130 pulgadas. Para la ventana de la sala, unos 2 a 3 metros de distancia funcionan bien.
Es un aparato eléctrico, así que no lo dejes bajo la lluvia. Para uso exterior, ponlo bajo techo del pórtico, bajo una carpa, o adentro apuntando hacia afuera. Es la forma más común de usarlo y da el mejor efecto.
Se procesa el pedido y sale con envío rastreable. Recibes número de guía por correo para seguirlo todo el camino hasta tu puerta.
Sí, esa es la parte que engancha a la gente. Trae Android instalado con Netflix, YouTube y Prime Video listos. También conectas HDMI, USB o Bluetooth para la consola, laptop o barra de sonido.
Tienes 30 días de soporte del equipo. Nos escribes, te ayudamos a resolverlo o encontramos la mejor solución para ti.
Si no funciona como esperabas, escríbenos dentro de 30 días. El equipo te responde en el mismo día hábil para encontrar la solución. Sin trámites eternos, sin llamadas raras.
Halloween te da la excusa para comprarlo. El resto del año te da la razón para no arrepentirte.